¿El precio de no pagar el curso o el valor de aprender fallando?
En mi entrada anterior les conte la frustración que sentí al comprar mis insumos para hacer modes de silicón y encontrarme con una barrera: quien me los vendió solo me dió unos cuantos "tips" básicos negandose a enseñarme la técnica real a menos que pagara un curso costoso.
Ante esta situación tomé una decisión: lo haría yo misma. Use mis matrices de porcelanicrón, mis insumos nuevos y puse manos a la obra.
El resultado: Un "desastre" necesario.
Hoy les hablo con total honestidad: el molde me quedó malísimo. La resina se filtró por todas partes creando rebabas imposibles de limpiar y el respaldo parece un nido de burbujas. Muchos dirán: "Ves, eso te pasa por no pagar el curso".Pero yo lo veo de una forma muy distinta.
Lo que gané al "perder"el material:
Aunque el molde no es profesional y jamás lo vendería en ArteAranza, este fallo me dió algo que ningún curso me hubiera dado:
1.Entendí el material: Ahora sé exactamente por qué el sellado de la matriz falló y cómo reacciona la silicona cuando no hay una técnica detrás.
2.Criterio propio: Ya no dependo de los tips de un vendedor. Estoy construyendo mi propia técnica basada en mi experiencia real, no en teoría comprada.
3.Honestidad en mi comunidad: Prefiero mostrarles mis burbujas y mis errores hoy, para cuando vean mis productos perfectos mañana, sepan que detrás hay horas de ensayo, error y mucha persistencia.
Mi conclusión:
¿Me salió mal el molde? Si. ¿Me arrepiento de no haber pagado ese curso bajo presión? Rotundamente NO. La maestría no es un destino que se compra, es un camino que se camina. Mi compromiso con ustedes sigue firme: solo lo mejor sale de mi taller y este molde se queda aquí como trofeo de una lección aprendida.








